¿Qué es la articulación temporomandibular?

La articulación temporomandibular (ATM) es un sistema anatómicamente complejo que se encuentra directamente relacionado con la oclusión, es decir con la forma que tienen de engranar nuestros dientes superiores con los inferiores. Los problemas que encontramos en la oclusión y en la articulación mandibular precisan el máximo conocimiento profesional a la hora de solucionar los desajustes con los mejores resultados.

La articulación temporomandibular (ATM) conecta la mandíbula al cráneo. Cuando estas articulaciones están fatigadas o dejan de funcionar adecuadamente, pueden provocar dolor de cabeza, dolor mandibular, dolor de oído y dificultad para masticar.

Un 70% de la población padece problemas en las articulaciones mandibulares pero muy pocas están diagnosticadas.

¿Cuáles son las molestias más frecuentes en la articulación temporomandibular?

Las molestias más frecuentes son:

  • Limitación al abrir o cerrar la boca.

  • Ruidos o chasquidos en la zona de las articulaciones temporomandibulares.

  • Dolor de cabeza frecuente, oído, cuello, espalda y mandíbula.

¿Cuál es el tratamiento indicado?

Mediante la exploración clínica y el análisis de la oclusión, se hace una valoración del grado de afectación de los componentes del sistema masticatorio para realizar el tratamiento más adecuado en cada caso.

Teniendo en cuenta que el tratamiento de las disfunciones craneomandibulares resulta más difícil cuanto más crónico es el problema, es aconsejable acudir a la clínica tan pronto como se noten los primeros síntomas.

El tratamiento pasa por restablecer el equilibrio dentro de los músculos, dientes y articulaciones mediante técnicas ortopédicas, fisioterapia, ortodoncia, protésicas y con el uso de placas de descarga (férulas).

¿Cuáles son las características básicas de las placas de descarga?

Las características básicas son:

  • Son de un material duro y rígido (los materiales blandos aumentan el hábito de apretar).

  • Tienen grosor (para permitirnos hacer correcciones de la manera en que contactan los dientes superiores e inferiores evitando interferencias y porque su aumento de grosor, alarga los músculos disminuyendo su capacidad de contraerse y derivando en una relajación muscular).

  • Son planas. No tienen marcada las huellas de los dientes que chocan contra ella, ya que lo que pretendemos es dar libertad de movimientos a la mandíbula y no perpetuar un mal contacto.

  • Requieren una confección individualizada, condicionada por los dientes de la arcada antagonista y la relación entre ambas arcadas, así como los movimientos mandibulares del paciente, por ello, utilizamos el articulador semiajustable para su confección.