Consejos para un blanqueamiento en casa, sin riesgos | TRATAMIENTOS

Cada vez son más los pacientes que nos piden un blanqueamiento dental para realizar en casa. Pero, por sencillo que parezca, este tratamiento requiere la supervisión de un profesional. Y una serie de consejos y precaución que el paciente debe seguir, si quiere conseguir un buen resultado y no dañar sus dientes. 

Cuidado con internet. No complementes el tratamiento con métodos caseros, sin avisar a tu dentista. Muchos de los consejos que se difunden como seguros, no son efectivos. Y sin la supervisión continua de un profesional, pueden dañar el esmalte, e incluso, provocar un efecto contrario al deseado. 

Hay publicaciones que aseguran que la utilización de limón o agua oxigenada, limpia los dientes. Pues bien, la acidez del limón es un gran enemigo para nuestro esmalte y lo desgasta. El agua oxigena reseca las encías y las daña. 

No utilices productos o aparatos blanqueadores, tales como tratamientos con luces led o con carbón activo. Solo son efectivos si se realizan en un centro especializado, supervisado por un odontólogo. 

Los productos de cepillado a base de carbón activo, que han popularizado determinados ‘influencer’, son muy abrasivos y su efecto es solo temporal. Eliminan manchas superficiales, pero su potencia puede llegar a dañar el esmalte. Y lo mismo sucede con el bicarbonato. 

Además, el uso de estos productos aumenta la sensibilidad dental. 

Paciente de Estética Dental

Blanqueamiento combinado. La opción más recomendable en estos casos es un blanqueamiento dental combinado. Es decir, en casa mediante férulas, pero con un seguimiento periódico por parte de un profesional. 

Primero, el dentista realiza una limpieza en profundidad para eliminar la placa acumulada y posibles manchas de sarro. Después se entrega una férula a medida y un gel blanqueante. 

Instrucciones del dentista: 

  • Nunca eches en las férulas más producto del recomendado por el dentista. 
  • Evita alimentos y sustancias que puedan teñir tus dientes. Como salsas de ketchup, soja o vinagre de Módena, o bien, frutos rojos, remolachas, té o café. 
  • Evitar enjuagues bucales con clorexidina
  • Si aparece sensibilidad, consulta primero con tu dentista. Lo recomendable es descansar del tratamiento un par de días, si esta sensibilidad dental es muy molesta.