¿Cuándo debo empezar a cepillar los dientes a mi hijo?

Higiene bucal en niños

¿Cuándo debo empezar a cepillar los dientes a mi hijo?

Una buena higiene bucal en niños debería empezar a una edad más temprana de lo que habitualmente se suele pensar. Y es que la limpieza bucal infantil, junto a la adquisición del hábito de su mantenimiento, comportará que de adulto pueda conservar sus dientes para toda la vida.

Por tanto, deberemos introducir hábitos de higiene oral en una fase temprana. Desde que salen los primeros dientes, es conveniente limpiarlos con una gasa húmeda después de cada toma. Esto se realiza por varias razones, una de ellas, es para mantener la boca del bebé limpia de restos, y otra, es la de ir acostumbrándole a este hábito.

En este sentido, generalmente por desconocimiento, muchos padres no inician la higiene bucal de sus hijos hasta cerca de los dos años (edad en la que ya se pueden empezar a usar los cepillos dentales). Y muchas veces puede que a esa edad hayan aparecido las primeras caries.

Según vayan saliendo los dientes serán los padres quien realicen el cepillado hasta los 3 o 4 años. Hasta que ellos por si solos sean capaces de cepillarse bien.

Es recomendable que lo hagan frente al espejo y que sigan un orden para limpiar todos los dientes por todas sus caras sin olvidar ninguna parte de la boca.

En esta etapa en la que los niños empiezan a cepillarse solos, se puede preseleccionar los cepillos que consideremos adecuados para el niño y dejarle a él escoger cuál o cuáles quiere usar. Si el cepillo tiene su color o su personaje favorito, le entusiasmará más cepillarse los dientes.

El cepillo debe ser adecuado a la edad del niño y tener un diseño específico con un mango recto y largo, una empuñadura gruesa, cerdas suaves con las puntas redondeadas y un cabezal de tamaño compatible con la boca del niño.

Se recomienda limpiar las superficies dentales laterales (linguales y vestibulares) con movimientos circulares y las superficies masticatorias con movimientos anteroposteriores. También es muy útil el uso de un cepillo eléctrico infantil.

Junto con una correcta técnica de cepillado debemos usar pasta dental y flúor. Se debe complementar el cepillado con una pasta dental florada, aunque no se recomienda en niños que no hayan aprendido a escupir (generalmente, menores de dos años de edad).

El flúor ha demostrado ser una herramienta segura y eficaz en la reducción de la caries y en la reversión de desmineralizaciones del esmalte dentario, pero hay que supervisar su administración en los niños, por los posibles efectos secundarios, como la irritación de los tejidos blandos, etc.

También es muy importante utilizar hilo dental. El hilo dental es indispensable en una buena limpieza bucal para remover la placa bacteriana acumulada en los espacios interdentales, lo que evita el riesgo de la caries interproximal.

Una correcta higiene bucal es el factor clave para prevenir la caries en la infancia y cualquier otra enfermedad oral. Y es responsabilidad de los padres al menos hasta que el niño tenga la habilidad motora adecuada para efectuar estos procedimientos, nunca antes de los 5 años.

Es a partir de los 8 a 10 años de edad que el niño se considera autónomo para realizarlo por sí solo. Desde este momento y hasta la adolescencia se recomienda la supervisión de su higiene oral nocturna.

Es importante entender lo perjudicial que puede llegar a ser que los niños duerman sin eliminar los residuos alimenticios, ya que durante las horas de sueño se desarrolla y crece la microbiota bacteriana, hasta el punto de llegar a producir caries.

No dudes en preguntarnos si tienes cualquier duda acerca del cepillado de los más peques. Nuestras higienistas estarán encantadas de explicarte a ti y a tus hijos la correcta técnica de cepillado.