El truco o estrategia que se ha popularizado en el Tour de Francia y que nadie imaginaba es una de las recomendaciones más habituales en la clínica dental. Hablamos de los enjuagues bucales. Cuando pensamos en mejorar el rendimiento de un ciclista, imaginamos bicicletas de última generación, entrenamientos interminables y una preparación física al límite. Sin embargo, en la élite del ciclismo cada pequeño detalle cuenta. Un segundo puede decidir una victoria y cualquier mejora, por mínima que sea, puede marcar la diferencia, pero…
¿De verdad un simple enjuague bucal puede ayudar a un ciclista a pedalear más rápido?
Según explica el Dr. Rafael Plá, la respuesta es sí… pero, con matices.
La boca no solo sirve para masticar o hablar. Es un auténtico centro de comunicación con el cerebro, capaz de enviar señales que modifican cómo percibimos el calor, la fatiga o incluso la disponibilidad de energía.
La boca también influye en el rendimiento deportivo
No es casualidad que muchos deportistas profesionales cuiden su salud oral con el mismo rigor con el que entrenan su cuerpo. Las investigaciones han demostrado que problemas como la inflamación de las encías, las infecciones dentales o una mala salud oral pueden afectar al rendimiento, aumentar los procesos inflamatorios y dificultar la recuperación muscular.
Pero además existe otro aspecto mucho más sorprendente: la capacidad de la boca para enviar información al cerebro durante el ejercicio.
Precisamente ahí es donde entran en juego los famosos enjuagues utilizados por algunos ciclistas del Tour de Francia.
Primera estrategia: engañar al cerebro para sentir menos calor
Las etapas del Tour se disputan durante el verano y, este año, con temperaturas superiores a los 39 ºC.
El calor no solo resulta incómodo; también limita el rendimiento. Cuanto mayor es la sensación térmica, mayor es la percepción del esfuerzo.
Para combatirlo, algunos equipos utilizan enjuagues con mentol. El motivo es muy interesante.
Dentro de nuestra boca existen receptores sensibles al frío. Cuando el mentol entra en contacto con ellos, envían al cerebro una potente sensación de frescor.
“El mentol no baja la temperatura corporal. Lo que hace es mejorar la percepción térmica. El cerebro interpreta que sentimos menos calor y eso puede ayudar al deportista a mantener el esfuerzo durante más tiempo”, explica el Dr. Rafael Plá.
Es decir, el cuerpo sigue teniendo prácticamente la misma temperatura, pero el cerebro percibe una sensación de mayor confort. Puede parecer un detalle pequeño, pero cuando un ciclista lleva más de cuatro horas pedaleando al máximo nivel, cualquier mejora en la percepción del calor puede traducirse en un mejor rendimiento.
Segunda estrategia: hacer creer al cerebro que hay más energía disponible
La otra técnica utilizada por algunos ciclistas consiste en realizar un enjuague con bebidas de alto contenido en carbohidratos, pero sin llegar a tragarlas.
¿Tiene sentido? Más de lo que parece.
La cavidad oral contiene receptores capaces de detectar la presencia de carbohidratos incluso antes de que estos lleguen al estómago.
Cuando esos receptores se activan, envían señales al cerebro relacionadas con la disponibilidad de combustible para seguir realizando ejercicio.
“Aunque el deportista no llegue a ingerir esos carbohidratos, el cerebro interpreta que existe una mayor disponibilidad energética. Esa señal puede disminuir la percepción del esfuerzo y producir pequeñas mejoras en el rendimiento”, señala el Dr. Rafael Plá.
No hablamos de un efecto milagroso ni de un aumento espectacular del rendimiento. Son ganancias marginales, pero precisamente esas pequeñas diferencias son las que buscan los deportistas de élite.
En el deporte profesional, cada detalle importa
El Tour de Francia es probablemente el mejor ejemplo de cómo la ciencia se ha convertido en una herramienta fundamental para mejorar el rendimiento deportivo.
Desde la nutrición hasta la aerodinámica, pasando por la recuperación muscular o la salud bucodental, todo suma.
Los enjuagues con mentol y con carbohidratos son una muestra más de cómo el cerebro y la boca trabajan juntos durante el ejercicio.
PLA dental por la salud oral de los deportistas
En Clínica PLA dental, en Albacete, llevamos años promoviendo la importancia de la salud bucodental en el rendimiento deportivo.
Sabemos que una boca sana no solo ayuda a prevenir caries o enfermedades de las encías. También contribuye al bienestar general y puede convertirse en una aliada para cualquier persona que practique deporte, desde aficionados hasta deportistas de alto nivel.
